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Una Medicina basada en la "peculiaridad" que somos cada Alma singular

Cosmo Génesis

Toda Integridad sumergida en el Vacío cuántico, al "perturbarse" y perder la estabilidad integradora de todos sus elementos, se rompe en cuatro factores básicos, constituidos por dos Dualidades polares complementarias.
 

Nos empeñamos en concebir todo de forma "lineal", como la propia correlación cromática del Rojo al Violeta, cuando sabemos que todo se estructura en base a "simetrías axiales" donde se ubican diferenciadamente las polaridades complementarias y antagónicas que surgen en las diferentes "franjas" o campos de las radiaciones electromagnéticas.

El mundo de la Materia donde se desarrollan nuestras Conciencias está supeditado a las leyes de las Polaridades, y todas ellas se suscitan desde factores de "Simetrías"; por tanto, todo planteamiento de estructura lineal adolecerá de veracidad en sus consideraciones; y será así como generarán incomprensión del sentido o razón de todo su entramado, tal como ocurre sobre el propio sentido y equilibrio de la Vida si sólo la contemplamos desde la linealidad del Espacio-Tiempo, sin considerar la otra polaridad que la complementa y, al mismo tiempo, la hace posible de forma manifiesta, donde se ubica la atemporalidad y la inespacialidad, o vibraciones con posibilidad de simultanearse, tal como nos ofrecen las experiencias físicas de las diferentes ondas de radio y de televisión, etc., que se pueden hacer al mismo tiempo presentes según la frecuencia que se ponga de manifiesto ante nuestra conciencia con los sensores mecánicos apropiados.

Toda Integridad sumergida en el Vacío cuántico, al "perturbarse" y perder la estabilidad integradora de todos sus elementos, se rompe en cuatro factores básicos, constituidos por dos Dualidades polares complementarias.

Cada Dualidad polar contiene los factores o elementos antagónicos de la otra, aquellos que producirían la desintegración o vuelta a la potencialidad, a la abstracción, de su antagónico y de sí mismo. Y cada Dualidad en sí la constituyen elementos polares extremos de las posibilidades de expresión de la misma. La imagen que sigue expresa esto utilizando las polaridades cromáticas del espectro lumínico:


 

Cada Dualidad se estructura de modo que entre sí también posean cualidades opuestas. Así, una Dualidad se constituye con los elementos separados que evolucionan gracias a su separatividad, y la otra con los elementos que precisan de una intervención conjunta. De esta manera, una aparece como constituida por dos elementos de valores extremos, y la otra a modo de un sólo elemento, el "Tercer elemento", pero realmente constituido por dos, en la interacción de ambos, que le confieren cualidades muy especiales (como ocurre con el Mesodermo, de cualidades diferentes y diversas respecto de la simplicidad del Ectodermo y del Endodermo). Veremos esto en el esquema sobre las emisiones radiactivas, aunque en el espectro lumínico se apreciará mejor. Veamos sobre lo radiactivo con la imagen siguiente:


 

En la radiación de un cuerpo radiactivo se percibe con claridad la tendencia divergente de dos de sus radiaciones, la Alfa y la Beta. La otra Dualidad, que conocemos como radiación Gamma, de gran coherencia (no se motiva por los campos magnéticos positivos ni negativos) se constituye a modo de Tercer elemento, compuesto por la unión de los factores radiactivos antagónicos a los de Alfa y Beta (asunto aún pendiente de dilucidar por los expertos en esa materia), tendentes a intervenir conjuntamente (como el amarillo y azul cian cromáticos dando lugar al verde), que es lo que le posibilita su gran poder de penetración.

Otro tanto similar ocurre con la Radiación Lumínica, que al atravesar un prisma, los componentes de una Dualidad se polarizan hacia los factores de mayor o de menor densidad prismática, surgiendo en ello diferenciadamente la radiación Roja y la Violeta; la primera motivada hacia lo menos denso del prisma, y la segunda hacia su mayor densidad, generándose en ésta mayor amplitud de la porción de luz refractada, como ocurriría de forma análoga en la radiación Beta. El Tercer elemento lo constituirían la radiación Azul cian y la Amarilla (antagónicas de la Roja y Violeta, respectivamente), que tenderán a dar lugar al Verde, generador de los factores vitales que posibilitan el desarrollo de la vida orgánica y la conciencia.


 

Es de esa manera como la radiación de Luz Blanca, al atravesar un prisma, rompe su Integridad y se hace visible a nuestros sentidos.

La misma motivación bipolar es la que tiene lugar en todo proceso de manifestación o aparición como expresión material, pero tanto en la física inorgánica como en lo orgánico y psíquico, de donde podemos comprender la razón de "todos" los procesos y todos los comportamientos, que precisan complementarse para hacerse posible sus expresiones, de apariencia "contraria" pero complementarias en su esencia. Sin un Blanco de referencia, ni lo Gris ni lo Negro sabrán de sí mismos. Y viceversa. Con esto no justifico un "incorrecto" proceder, pues todo es desde la "relatividad" (parcialidad o campo global) desde la que lo contemplemos.

El hecho de que el color Magenta (fucsia), antagonista del Verde, no tenga longitud de onda propia, es decir, que no existe desde sólo sí mismo, da razón de la Simetría axial con la que surge el espectro cromático, pues se precisa aunar los colores extremos (rojo y violeta) para que surja aquel, y de esta manera podemos "cerrar el círculo" cromático.

El espectro cromático, a pesar de ser Cuatro sus valores básicos o primordiales, tiende a aparecer como una composición Trina de valores (Violeta-Verde-Rojo), hasta el punto de que en la industria se usan estos tres colores, o sus antagonismos (Amarillo-Magenta-Cian), para la reproducción de toda la gama de colores, según sea para colores-luz o colores-pigmento.

El caso concreto que representa el Arco Iris, con su gama de siete colores, no es más que, debido a la amplia dispersión de los valores cromáticos que originan las gotas de agua donde se producen, esos cuatro colores (no unificados plenamente en el verde el amarillo y el cian) aparecen junto con los valores medios de unificación del amarillo con el rojo (surge el naranja) y del cian con el violeta (surge el añil). Análogo a lo que la Física utiliza para el estudio del espectro sobre una amplia refracción y que ha permitido la catalogación cromática en sus diferentes longitudes de onda electromagnética. Catalogación correlativa que ayuda a mantener el criterio de un surgimiento lineal del espectro y no en base a componentes de dirección inversa (ascendente-descendente) o "polarización simétrica axial" a raíz de un punto central de sensibilización del elemento observador. Ese criterio que no contempla el surgimiento embrionario tetrapolar del espectro, dificulta el uso de la información valiosísima que aporta el mismo en todos los órdenes de la investigación física y biológica.

No es mi fuerte el tema de la Física, pues nunca he dado con persona versada suficientemente en ella, con quien poder profundizar en la misma gracias a esa realidad cuántica transpersonal que genera la interacción en una tarea común de dos cerebros bien entrenados, por lo cual no me es posible puntualizar como lo hago en Fisiología, donde mi genética personal sí ha discurrido lo suficiente. Me refiero a lo que trato de exponer con la imagen siguiente y que tras ella comento.


 

Teniendo en cuenta esa tetrapolaridad básica de todo surgimiento material (materia, energía, fuerzas, etc.), que lo hace en el modo trino, sería posible hallar la razón de esas tres familias en las que todo se conjuga. Una Dualidad polar (Protones y Neutrones) gravitando en torno al vacío de donde surgió y hacia el cual tiende, pero sin conseguirlo gracias a la liberación desarrollada por la otra polaridad, de dos elementos que se reparten otro modo de gravitación y una liberalidad plena, como trata de expresar el esquema anterior, que no debe tomarse al pie de la letra, pues como dije, lo hago a modo de puntualización informal.

Precisamente ese factor "sensorial" que expresa el electrón, es el elemento que, desde la capa atómica más externa sirve de nexo de interacción con otros átomos en su cometido de búsqueda de equilibrio o estabilidad (como ocurre en las interacciones humanas).

La Gravitación, hecho o circunstancia universal, surge desde el mismo momento en que se suscita el "rompimiento" de cada Integridad que componen el infinito de posibilidades de la Plena Potencialidad. Rompimiento o tetradesdoblamiento de cada Valor constituyente que hace posible la "interacción de integridades" y que genera la Evolución del propio Infinito, logrado a través de la manifestación de sus componentes, precisada de factores de densidad que motiva la Dualidad o gama de valores que se contraponen.

Tras ese rompimiento o perturbación, la propia tendencia de sus elementos a regresar al estado de integridad o plenitud, es lo que genera la Gravitación, especialmente entre dos de sus componentes esenciales, pero que se mantienen en la manifestación debido a la interacción o coparticipación a la que dan lugar los otros dos, haciendo posible el "retardo" de dicha desintegración o regreso al estado de inmanifestación. Para la desintegración, cada elemento precisa de su polaridad contrapuesta, que es la que se combina en ese Tercer elemento, por lo que hasta que no se disuelva tal "alianza", la gravitación permanece.

De todo esto toma sentido la Gravitación, la Interacción y el sentido Evolutivo de todos los factores que contiene lo Absoluto, en el cual se desarrollan como Individualidades "peculiares" hasta alcanzar el desarrollo de su propia Consciencia. La fuerza de Gravedad, pues, tan experimentada pero al mismo tiempo tan enigmática, muestra la realidad esencial que subyace en el fondo de toda manifestación, de tender al nivel armónico de la Integridad.


Y por si todo esto de la "doble polaridad" de la que vengo hablando no fuera suficiente para aceptarla como principio vital del surgimiento de la materia, reflejo aquí también lo que ocurre en el campo de la Genética, donde la constitución del ADN es otra muestra clara de tal suceso universal.

Dos son los "pares de bases nitrogenadas" que dan realidad al ADN. Dos pares de moléculas que, guardando siempre el mismo modo de relacionarse entre sí, van dando lugar a lo que se conoce como la Doble Hélice o estructura del Ácido Desoxirribonucleico (ADN), la molécula de la herencia.


 

Dos tipos de moléculas (las Purinas y las Pirimidinas) que adoptan dos tipos de enlace químico, dan lugar a cuatro elementos diferentes. De las Purinas surgen la Adenina y la Guanina; y de las Pirimidinas surgen la Timina y la Citosina. Cada una de las moléculas de estos nuevos pares, se relaciona siempre con la misma del otro par, aunque puede invertir el orden en el que se muestra en la doble hélice. De esta manera, dan lugar a esa tetrapolaridad de la que vengo hablando en Física de la Luz y del Cerebro, ahora aplicada a la Genética.

La inversión de orden entre los polos de cada par de bases, es lo que quizás influya en el sentido contrario de circulación que tiene cada una de las dos hélices (lo muestran las flechas), a pesar de la inversión de posición que cada par de bases puede tener con ambas hélices.

Y por último, contemplemos también, no ya en sí los factores de Polaridades básicas, aunque también en esto existan, sino el otro factor que he expuesto en la física de la Luz, de valores de Simetría Axial y no de simple linealidad en los procesos de formación de las estructuras vitales:

Me refiero aquí a las estructuras atómicas de los diferentes elementos químicos que componen la Tabla Periódica.

Son siete los niveles diferentes de energía en los que pueden situarse los diferentes electrones de esos elementos. De esos niveles se dice que a partir del quinto no se completan, respecto a lo que expresa la fórmula del contenido máximo posible de electrones a tener [2 x(n2)], (n2 expresa el número del nivel al cuadrado), a pesar de lo que la experiencia viene mostrando de "regresar" a la cifras anteriores (en progresión inversa) en los siguientes niveles, pero aquello sería si la base de formación de esos siete niveles fuera "lineal", es decir, "progresiva ascendente" conforme aumentamos de nivel.

Pero no son esas las intenciones de la Naturaleza, a pesar de existir la serie de elementos conocidos como Actínidos, que trascendiendo el "equilibrio" alcanzado por el Radio con sus "2-8-18-32-18-8-2", su quinto nivel llega a completarse con un nuevo "32", con lo que teniendo en cuenta los demás Elementos descubiertos o generados hasta llegar al Ununoctio ("Uuo", Nº 118 de la Tabla, con los siguientes electrones en sus diversos niveles: 2-8-18-32-32-18-8, sobre el que posteriormente se informó que no se había realmente logrado, lo cual pone también en evidencia el logro de varios elementos anteriores que se decían surgidos de desintegraciones progresivas del Uuo), terminaría de confirmar que no hay una formación Lineal en los contenidos de los diversos Niveles, sino respondiendo a una tendencia natural de Simetría axial, que pareciera poder llegar al 2-8-18-32-32-18-8-2, pero quizás en la hipótesis de haber existido un elemento así, tan altamente radiactivo como pudiera ser en las primeras y violentas fases de la Tierra. Los elementos conseguidos artificialmente a partir del siguiente al Uranio (los transuránidos), muestran todos ellos su gran tendencia a la desintegración. Tendencia a la desintegración que comienza ya en el elemento primero que contiene el mayor índice de Simetría en sus diferentes capas, el Radio.

Esta tendencia a desarrollar estructuras de simetría entre sus diferentes niveles de energía, a partir de cuyo logro se inicia una fuerte tendencia a la desintegración, en base a la cual se generan elementos de notoria estabilidad (primero y último de los gases nobles, como fruto de la desintegración del Radio), muestra esa correlación ascendente-descendente a la que me refiero entre los diferentes niveles, que tienden a dar lugar a la siguiente escala: 2-8-18-32-18-8-2, y no a lo que expresa la fórmula antes mencionada, que daría 2-8-18-32-50-72-98.

También el hecho de que sean valores "pares" los que se establecen en lo completo de cada nivel, indica la existencia de "valores Polares o de complementariedad" que conocemos en otros asuntos de la Naturaleza. Es así como en este caso de los Niveles de electrones concibo la estructura que define a las diferencias entre Niveles y que muestro a continuación. En dichos valores Polares se concibe con facilidad la tendencia contrapuesta entre los modos de comportamiento de cada "polo", donde no sé si cabría lo propio del término "Espín" o propiedad del momento angular de una partícula, o quizás otro que contemplara esas tendencias contrapuestas-complementarias:
Nivel 1.- Una unidad de una Dualidad: 1 x (2) = 2.
Nivel 2.- Dos unidades de dos Dualidades: 2 x (2+2) = 8.
Nivel 3.- Tres unidades de tres Dualidades: 3 x (2+2+2) = 18.
Nivel 4.- Cuatro unidades de cuatro Dualidades: 4 x (2+2+2+2) = 32.
Nivel 5.- Tres unidades de tres Dualidades: 3 x (2+2+2) = 18.
Nivel 6.- Dos unidades de dos Dualidades: 2 x (2+2) = 8.
Nivel 7.- Una unidad de una Dualidad: 1 x (2) = 2.

La lectura de esa correlación de Simetría axial sería la siguiente, en orden a las polaridades que contendría, que es como hay que considerar toda estructura material. No obstante, teniendo en cuenta el otro orden de contenidos por Niveles desde la consideración de "2-8-18-32-32-18-8-2", habría que añadir en su correspondiente lugar otro grupo de "Cuatro unidades de cuatro Dualidades: 4x(2+2+2+2)", lo cual hace pensar en un Octavo Nivel aún no considerado. De este supuesto inserto tras las dos siguientes imágenes una nueva con tal observación.






 

Los niveles de más intensidad de afluencia de electrones, como ocurre en el Nivel o niveles centrales, corresponde a lo que en lo Cromático sería el color Verde. El nivel más externo correspondería al color Violeta, y el más interno al Rojo.

Como última aportación a este asunto de los Niveles de energía, decir que lo más esencial a considerar de los diferentes niveles o capas electrónicas no son los modos de llenado o sus interacciones, que supongo no serán muy fáciles de esclarecer, sino la condición de Simetría Axial en la que se constituye la estructura global "externa" del Átomo, ya constituido internamente por la Dualidad Protón-Neutrón.

Y como muestra de otra Simetría muy valiosa pero que trataremos en el capítulo de "Fisiognología", dejo aquí una interesante imagen, expresando que entre la Cabeza y el Tronco hay igualmente una relación de ubicación de Valores de las diversas Vísceras (del tronco) y los elementos que definen la estructura Facial de la persona (la bisagra que he situado entre Cabeza y "Tronco" tiene su sentido, pues girando con ella la Cabeza o el Tronco, sus elementos "coincidirán"; los segundos reducidos al tamaño proporcional de la Cabeza):


 

Muy digno de ser mencionado ante la imagen precedente es el papel que el Cuello juega como el área de "comunicación" entre los valores de la Cabeza y del Tronco, donde precisamente se ubican los elementos que nos permiten la Comunicación, mediante la Voz, que no corresponden ni al Tronco ni a la Cabeza. Algo a tener muy en cuenta como factor esencial de armonía en todo el entramado humano. El "silenciamiento" de todo aquello que tiene importante contenido Emocional, es decir, que ha impactado en lo Visceral, así como de aquello que ha movido considerablemente estructuras del Intelecto, es fuente importante de desajustes de la Personalidad, con sus degradadoras consecuencias en el entramado orgánico global.
 


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